Con una cestita de esparto y las algarrobas recién recogidas del campo, los niños exploran texturas, pesos y olores completamente autóctonos de Eivissa. No hacen falta juguetes elaborados: la tierra de la isla es el mejor material de juego. Esto es el juego heurístico en su forma más pura y arraigada

Objetivos que trabajamos


Conectar con la naturaleza

Favorecer la motricidad gruesa y fina a través del movimiento y la manipulación

Fomentar el respeto y cuidado del entorno

Cuidar y observar el crecimiento del huerto

Recoger y disfrutar de los frutos de la finca

Descubrir y aprender a través de la naturaleza

Enriquecer el vocabulario a través de la experiencia y el contacto con la naturaleza