Cada niño tiene su tarea: regar, remover la tierra, observar cómo crece. Nuestro huerto es un espacio vivo que enseña que las cosas buenas necesitan tiempo y cuidado. Una de las lecciones más bonitas que puede aprender un niño pequeño.

Objetivos que trabajamos


Conectar con la naturaleza

Favorecer la motricidad gruesa y fina a través del movimiento y la manipulación

Fomentar el respeto y cuidado del entorno

Cuidar y observar el crecimiento del huerto

Recoger y disfrutar de los frutos de la finca

Descubrir y aprender a través de la naturaleza

Enriquecer el vocabulario a través de la experiencia y el contacto con la naturaleza