Cada día se reparten las tareas: dar de comer, recoger los huevos, observar cómo se mueven. Nuestras gallinas son seres vivos que enseñan que cuidar de otro requiere constancia y cariño. Una de las lecciones más bonitas que puede aprender un niño pequeño.

Objetivos que trabajamos


Favorecer la autonomía y la independencia

Desarrollar la concentración y la atención

Trabajar la coordinación viso-motriz y de movimientos

Potenciar la motricidad fina y la precisión

Fomentar el orden y la secuenciación lógica

Participar en las actividades cotidianas, como cocinar y preparar la mesa