Plátano, copos de avena y un poco de paciencia. Hoy el desayuno lo han preparado ellos. Desde preparar la fruta hasta verter la masa en la sartén con su propia cuchara — cada paso con sus propias manos, a su propio ritmo, con toda la concentración del mundo.
En Can Puvil la cocina no es solo el lugar donde se prepara la comida. Es un espacio de aprendizaje real, con utensilios reales y resultados reales. Cuando un niño cocina lo que luego va a comer, algo cambia: prueba cosas que antes rechazaba, se siente capaz, orgulloso. Y ese orgullo no tiene precio.
Mancharse es parte del proceso. Derramar un poco también. Lo importante es que lo han hecho ellos.
Habilidades que trabajamos
Motricidad fina
Secuenciación lógica
Concentración
Autoconfianza
Coordinación ojo-mano





